Rubén Limardo, el venezolano, que en 2012 obtuvo el oro en esgrima en Londres y llegó a ubicarse en el primer lugar del mundo, fue derrotado este martes por el egipcio Ayman Fayez 15-5. Minutos después de haber terminado su combate declaró a los medios de comunicación.

“Cometí un error no haber tirado la primera y la segunda manga me creó un poco de tensión esa era la esgrima de él y Fayez estaba buscando irse a una muerte súbita o a espera el último tiempo (…) Entré con un poco de miedo porque al ver que no quería hacer esgrima no quise arriesgar mucho y creo que no es mi juego, mi juego es más aguerrido, buscar los toques, arriesgar, soltar ese miedo en la primera manga y a la final salí con poco de presión porque en pleno combate cuando no me empezaban a salir las acciones lo que pensaba era: ¿cómo no vas a lograrlo? ¿cómo te vas a quedar? ya no estaba concentrado en el combate y bueno a pesar de que no tenía presión no puede resolver el combate y es difícil porque no esperaba quedarme en la primera ronda”, dijo Rubén Limardo minutos después de haber terminado su combate.

“Me tomó por sorpresa, venía pensando que me iba a tocar un contrincante de los que estaba rankeado arriba por mi ranking pero cuando hacieron el sorteo hac 5 días me cayó fue Fayez Ayman y no lo había tomado en cuenta pensando que me iba a tocar un contrincante más fuerte y creo que eso fue otro error y no pude analizarlo muy bien y me tomó por sorpresa”, expresó.

“Aunque yo me sentía muy bien y creo que mi subconsciente estaba a la presión (…) Presionado no me iba a salir ninguna acción y de verdad que es muy difícil esta vez no haberle dado un triunfo a Venezuela pero me alegra muchísimo por mi hermano que esta ahí y esperemos que Francisco se gane una medalla porque le ganó al número 4 del mundo”, indicó.

“Siento mucha tristeza porque no esperé quedarme en primera ronda, pero así le sucede a los esgrimistas, todos los campeones olímpicos que han venido de otros países a revalidar su título se han quedado en 32 y 16 no han podido subir creo que es la presión, hay que saber manejar la presión”, agregó.

“Ha pesar de que esto fue hace 4 años atrás, esa presión queda ahí y cuando se acercan los juegos olímpicos empiezan los mensajes, la gente confía en ti, la familia, los amigos, y bueno esta vez no me tocó a mí y creo que es difícil pero como todo buen guerrero me tengo que levantar y seguir luchando, queda el por equipo, no hay que decaer y buscar esa medalla por equipo”, sostuvo.

“Lo que me pasó me pasó por algo, quizá para soltar esa presión y esa carga de ‘Vamos campeón olímpico, vamos Rubén todos confiamos en ti’ y esto me va a dar más ánimo a llegar por equipo más suelto y nadie me va a ver como a un favorito, esperemos que todo salga muy bien”, afirmó.

AP.-

Relacionados

JOIN THE DISCUSSION