Soldados venezolanos le pidieron dinero para no deportarla

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Detenerse a la orilla de la frontera es pescar historias en río revuelto y allá viene una más de esas colombianas que atraviesa el agua turbia del Táchira. No trae nada en sus manos salvo lágrimas en su rostro. Su estadía tenía un precio pero no tenía cómo pagarla. Le pidió a los militares que le colaboraran pero eso también tenía un PVP.

“Los boinas rojas me pidieron treinta millones de bolívares y yo por el miedo que no me llevarán por allá entonces yo saqué y les dije que sólo tenía veinte que era lo único que tenía y entonces me pidieron Pesos pero yo no tengo porque yo vivo aquí y trabajo aquí.” Los soldados le quitaron el dinero para soltarla pero anoche la volvieron a ver y le “preguntaron que qué hacía por aquí.” No podía seguir escondida con la ayuda de los mismo venezolana pero y ahora, sin nada, volver a Colombia.

Ella denunció que no sólo fue el dinero lo que le quitaron sino que también la robaron en medio de la requisa que militares venezolanos le hicieron a su casa. “A mi me cogieron anoche y me retuvieron. Me sacaron las cositas, se llevaron todo y me dejaron lo que poco sirve. Me quitaron un teléfono portátil. A cuántos colombianos no han matado aquí, No hay leyes y la única ley es entre ellos mismos.”

Tenía cinco años viviendo en Venezuela y trabajaba en la alcabala de Peracal  vendiendo bocadillos, papas y maní. “Aquí no hay Derechos Humanos Para nadie. Nos tiraron como unos perros a la calle.” Ahora está sola porque no tiene familia.

Lamenta que Nicolás Maduro generalice porque “él dice que aquí hay puros paramilitares y guerrilla; de eso él se sostiene y a todos nos juzgan. No tenemos que pagar por todo mundo. tenía que tomar una conciencia de corazón y pensar antes de perjudicar a todo el mundo.” 

Para escuchar la historia completa haga click acá: http://www.pinradio.net/?p=3912

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